Noppera-bō: el yokai sin rostro que te asusta dos veces

Parece una persona cualquiera hasta que voltea y no tiene cara. El noppera-bō casi nunca hace daño, pero tiene un truco cruel: cuando crees que escapaste, te lo vuelve a hacer.


Noppera-bō, el yokai sin rostro

Ves a alguien de espaldas, llorando junto al camino. Te acercas a ayudar. Voltea, y donde debería estar su cara solo hay piel lisa. El noppera-bō es el yokai sin rostro de Japón, y su especialidad no es lastimar: es asustarte dos veces.

Te puede interesar: Rokurokubi: el yokai de cuello infinito

Qué es

El noppera-bō (のっぺらぼう) tiene la apariencia de una persona normal: un viajero, una mujer joven, a veces alguien que la víctima conoce. Hasta que se pasa la mano por la cara o se da la vuelta, y sus ojos, nariz y boca desaparecen.

En casi todas las historias no ataca, no persigue y no mata. Su objetivo es el susto. Por eso muchos relatos lo atribuyen a animales cambiaformas del folclor japonés, como el tanuki o el zorro, que se divierten engañando a los humanos.

El susto doble

El rasgo más famoso de sus historias tiene nombre en japonés: saido no kai (再度の怪), «lo extraño que ocurre otra vez».

La víctima ve al ser sin rostro y huye. Corre hasta encontrar a otra persona, un vendedor, un guardia, alguien de su familia, y le cuenta lo que vio. Esa persona escucha y pregunta: «¿Era algo así?». Y se pasa la mano por la cara.

El primer susto prepara el segundo. Justo cuando crees estar a salvo, el monstruo vuelve a aparecer.

La versión de Lafcadio Hearn

La historia de noppera-bō más conocida fuera de Japón es «Mujina», que Lafcadio Hearn incluyó en Kwaidan (1904).

Ocurre en Tokio, en una cuesta del barrio de Akasaka llamada Kii-no-kuni-zaka, un lugar oscuro y solitario de noche. Un comerciante encuentra a una joven llorando junto al foso, intenta consolarla y ella le muestra un rostro liso, sin rasgos. El hombre corre hasta el puesto de un vendedor de soba y, sin aliento, le cuenta lo ocurrido. El vendedor le pregunta si lo que vio era así, y le muestra una cara igual de vacía. En ese momento se apaga la linterna.

Hearn no usa la palabra noppera-bō. Llama a la criatura mujina, un término que se refiere al tejón o al tanuki, los animales a los que la tradición atribuye el poder de cambiar de forma.

Por qué funciona tan bien

El noppera-bō toca uno de los miedos más básicos: no poder leer a la persona que tienes enfrente. Una cara nos dice si alguien es amigo o enemigo, si está triste o enojado. Quitarla deja solo la incertidumbre.

Y el susto doble es una lección de narrativa que el cine de terror sigue usando: cuando el personaje cree que ya pasó lo peor, es cuando vuelve.

¿Te ha pasado algo parecido, ver a alguien conocido y por un segundo no reconocer su cara? Cuéntanos en nuestra página de Facebook, donde publicamos una historia nueva cada día.

Fuentes: Noppera-bō, Wikipedia · Kwaidan, Wikipedia · Lafcadio Hearn, Kwaidan, Project Gutenberg · Mujina, Matthew Meyer

Facebook Comments


Like it? Share with your friends!

0
Hipólito León
Siempre un aprendíz de todo aquello que vive en la obscuridad, amante del cine, literatura, vino y un buen mate.

You may also like

More From: Enciclopedia del Terror

DON'T MISS