
No tiene cara, solo pliegues de grasa que se parecen a una. No ataca a nadie, pero huele a carne podrida. El nuppeppō es uno de los yokai más extraños de Japón, y uno de los pocos con un supuesto avistamiento fechado: en 1609, dentro de un castillo del shogun.
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Cómo es
El nuppeppō es una masa de carne del tamaño de un niño o de una persona baja. Tiene bultos que hacen de brazos y piernas, y arrugas de grasa que, vistas de frente, recuerdan unos ojos, una nariz y una boca.
Se le asocia con templos abandonados y cementerios, de noche. Camina torpemente y deja a su paso un olor a carne descompuesta. En casi ninguna historia hace daño: su única arma es ser repugnante.
De dónde sale el nombre
La explicación más aceptada es que viene de nupperi, una palabra coloquial para alguien con el rostro embadurnado de maquillaje. La piel flácida y sin rasgos del yokai recordaría una cara con demasiado polvo blanco.
El incidente del castillo de Sunpu
En 1609, Tokugawa Ieyasu, el fundador del shogunato Tokugawa, vivía retirado en el castillo de Sunpu, en lo que hoy es Shizuoka. Según un relato recogido dos siglos después, una mañana apareció en los jardines una figura de carne con forma de niño y manos sin dedos.
Nadie entendía cómo había entrado a un castillo vigilado. Los guardias intentaron atraparla, pero se movía demasiado rápido. Ieyasu ordenó simplemente que la sacaran, y la persiguieron hasta las montañas.
La historia aparece en Isshōwa (一宵話), un libro de 1810 del erudito Maki Bokusen. Ahí se cuenta además que, tiempo después, alguien con conocimientos de medicina china lamentó la decisión: aseguraba que aquella criatura era el feng (封) de los textos antiguos, cuya carne daba gran fuerza a quien la comiera.
Es un registro tardío, escrito 200 años después de los hechos, así que hay que leerlo como relato, no como documento. Pero es la razón por la que el nuppeppō suele aparecer ligado al castillo de Sunpu.
Un yokai de pintores
Como pasa con muchos yokai del periodo Edo, el nuppeppō es más conocido por las imágenes que por las historias. Aparece en rollos ilustrados de monstruos del periodo Edo, como el Bakemono no e que conserva la Universidad Brigham Young, casi siempre como una figura pálida, arrugada y sin expresión.
Hoy es habitual en enciclopedias de yokai, mangas y videojuegos, donde se le dibuja como un bulto rosado con cara de pocos amigos.
Por qué inquieta
El nuppeppō no es un monstruo de colmillos. Es algo peor: un cuerpo que se parece a una persona sin llegar a serlo. Esa sensación de «casi humano» es la misma que hoy explotan muchas películas de terror corporal.
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Fuentes: Nuppeppō, Wikipedia · Nuppeppō, Bakemono Project (Brigham Young University) · Castillo de Sunpu, Wikipedia


