Estaba presa, acusada de brujería. Le pidió al carcelero un trozo de carbón y dibujó un barco en la pared. «¿Qué le falta?», le preguntó. «Que navegue», respondió el carcelero. Ella subió al barco, se despidió y desapareció. La Mulata de Córdoba es una de las leyendas más famosas de la Nueva España, y una de las pocas con un expediente real detrás.
Te puede interesar: La caza de brujas en Europa y América: lo que pasó de verdad
La leyenda
En la villa de Córdoba, en Veracruz, durante la época colonial, vivía una mujer de origen africano y europeo. En la mayoría de las versiones se llama Soledad; en otras, Juana, o simplemente «la Mulata». Era hermosa, independiente y sabía de hierbas y remedios.
Mucha gente acudía a ella para curarse o pedirle consejo, y eso despertó sospechas. Se decía que nunca envejecía, que se le veía en varios lugares a la vez y que tenía tratos con el demonio.
La acusación
Un hombre poderoso de la villa, en muchas versiones el alcalde, se enamoró de ella y fue rechazado. Despechado, la acusó ante la Inquisición de haberle dado una pócima para enamorarlo y de practicar brujería.
La Mulata fue detenida y encerrada. La mayoría de las versiones la llevan a las mazmorras de San Juan de Ulúa, la fortaleza frente al puerto de Veracruz; otras, a la cárcel de Córdoba.
El barco
En la celda, la Mulata pidió un trozo de carbón y empezó a dibujar en la pared un barco con todo detalle: el casco, las velas, los cabos. El carcelero se asombró de lo real que parecía.
—¿Qué le falta? —le preguntó ella.
—Que navegue —respondió él.
—Pues mire cómo navega.
Saltó hacia el dibujo, el barco se movió y la Mulata desapareció dentro de él. En algunas versiones el carcelero muere de la impresión; en otras, enloquece y cuenta la historia por el resto de su vida. Nadie volvió a verla.
Lo que es real
Lo interesante de esta leyenda es que no sale de la nada. Existe un expediente de un proceso por brujería contra una mujer mulata de Córdoba en el Archivo General de la Nación, en la Ciudad de México. Las fechas cambian según la fuente, entre los siglos XVI y XVIII.
La Inquisición novohispana juzgó muchos casos de hechicería, sobre todo contra mujeres, indígenas, afrodescendientes y mestizos. Rara vez terminaban en ejecución, pero sí en prisión, castigos públicos y destierro.
La leyenda convierte uno de esos juicios en una fuga imposible. Es la venganza de la imaginación popular contra un sistema injusto.
Por qué sigue contándose
La Mulata de Córdoba no es un fantasma ni un monstruo. Es una mujer acusada por despecho que vence a sus captores con lo único que le dejaron: un pedazo de carbón y su ingenio. Por eso se cuenta en las escuelas como parte de las leyendas novohispanas y aparece en obras de teatro, óperas y libros.
¿Conocías la leyenda de la Mulata de Córdoba? Cuéntanos en nuestra página de Facebook, donde publicamos una historia nueva cada día.
Fuentes: Cultura Genial: la Mulata de Córdoba · UnoTV: la Mulata de Córdoba · SEP, Nueva Escuela Mexicana: leyendas novohispanas · Matador Network: leyendas de Veracruz colonial


