
El zombi de las películas camina lento, muerde y contagia. El zombi original no hacía nada de eso: trabajaba. Antes de The Walking Dead, Resident Evil y Exterminio, el zombi era una figura del folclor de Haití ligada a la esclavitud. Su historia explica por qué da tanto miedo.
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El zombi haitiano
El vudú haitiano nació de las religiones que llevaron a la isla las personas esclavizadas de África occidental y central, que las mezclaron con el catolicismo impuesto por los colonos franceses. Es una religión, con sus propios sacerdotes y ritos, no un culto de magia negra como lo pintó el cine.
En el folclor haitiano, el zombi no es un caníbal. Es una persona a la que un hechicero, el bokor, le quitó la voluntad. Se le da por muerta, se le entierra y luego el bokor la saca de la tumba para hacerla trabajar como esclava, sin conciencia, en los campos.
Para un pueblo que vivió la esclavitud en las plantaciones de azúcar, no había destino más aterrador: no la muerte, sino ser esclavo para siempre, incluso después de morir. Según la tradición, si un zombi prueba la sal, recupera la conciencia.
¿Un polvo que fabrica zombis?
En los años ochenta, el antropólogo canadiense Wade Davis investigó el caso de Clairvius Narcisse, un hombre declarado muerto en 1962 que reapareció en su pueblo en 1980 asegurando que lo habían convertido en zombi.
Davis propuso que los bokor usaban un polvo con tetrodotoxina, una toxina del pez globo, capaz de provocar un estado parecido a la muerte, y después otras plantas para mantener a la víctima confundida. Lo contó en el libro La serpiente y el arcoíris (1985), que Wes Craven llevó al cine en 1988. Su hipótesis fue muy criticada por otros científicos y sigue siendo discutida.
Del vudú a Hollywood
Estados Unidos ocupó Haití entre 1915 y 1934, y los relatos de viajeros sobre el vudú y los zombis llegaron a la prensa y a los libros. De ahí salió la primera película de zombis: La legión de los hombres sin alma (White Zombie, 1932), con Bela Lugosi como un hechicero que esclaviza a los muertos en una plantación haitiana.
Romero cambia todo
En 1968, George A. Romero estrenó La noche de los muertos vivientes. Sus muertos que se levantan para comer carne humana ni siquiera se llamaban zombis en la película: los personajes los llaman ghouls. Pero el público los llamó zombis, y el nombre se quedó.
Romero cambió las reglas: ya no había hechicero ni esclavitud. Los muertos se levantaban solos, en masa, y el peligro era que te convirtieras en uno de ellos.
El zombi moderno
A partir de ahí llegaron El amanecer de los muertos (1978), los videojuegos de Resident Evil, Exterminio (2002) con sus infectados que corren, el remake de El amanecer de los muertos (2004) y The Walking Dead. Casi todos explican el apocalipsis con un virus o un experimento, no con magia.
El zombi moderno habla del miedo al contagio y al colapso de la sociedad. El zombi haitiano hablaba de perder la libertad. Los dos dan miedo por la misma razón: dejar de ser tú.
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Fuentes: Zombie, Wikipedia · Clairvius Narcisse, Wikipedia · The Serpent and the Rainbow (libro), Wikipedia · White Zombie, Wikipedia · Night of the Living Dead, Wikipedia

